Oct 31 / 2014 G+G+ Facebook TwitterLinkID

COLUMNISTAS

oscar-orellana

Oscar A. Fernández O. (*)

SAN SALVADOR - Insistimos que la ausencia de la participación ciudadana, la imposición de un pensamiento que privilegia la inequidad y el impedimento al debate nacional sobre alternativas estructurales y políticas públicas transformadoras para la inclusión social y política de los excluidos y marginados, se conjuga con las serias deficiencias y las prácticas autoritarias, violentas e inquisitorias del procedimiento clásico oligárquico burgués, afianzadas en la policía, la justicia penal y la tradicional raison d´etat

Este inicuo déficit no es nuevo, ya que sobrevive a los Acuerdos de Paz, provocando que el proceso de democratización fuese en realidad una cuestión de rutinas formales y no la implementación de una cualidad de la vida social, constituyéndose hoy en uno de los elementos que caracterizan la fragilidad del sistema institucional, al punto de restringir considerablemente el alcance de un verdadero Estado democrático, social de Derecho, fundado en la equidad y la justicia.

Asistimos a una situación compleja que requiere soluciones complejas. La seguridad pública no se limita al combate al delito o a la reducción en sus tasas. Se requiere, para su buen desarrollo, de un razonamiento más profundo que explique el crimen como consecuencia de unas reglas y un contexto definido por la formas de convivencia social, la cultura y las relaciones entre los ciudadanos y las instituciones, en particular con aquellas como la policía, la fiscalía y la justicia, que en muchos casos, promueven con su actuación, procesos de ilegalidad y violencia, aumentando la victimización y profundizando el conflicto.

Lamentablemente, las acciones desplegadas por el Estado en la seguridad pública y la ausencia práctica de una política criminal, expresan un hándicap importante a la hora de entender la complejidad del problema y encontrar el rumbo adecuado.

En este contexto, las políticas de seguridad pública, no logran ser asumidas más que como políticas “de reducción de daños” y “de manejo de escándalos” ante el impacto social del delito. Se sigue pensando insistimos, en respuestas rápidas efectistas y no en las causas orgánicas de los problemas. Esto permite, como lo podemos evidenciar, que las acumulaciones históricas de los conflictos, potencien los efectos, en un ciclo vicioso que frena cualquier forma de desarrollo nacional e inevitablemente conduce a crisis crónicas.

Indudablemente que el inicio de solución para estos problemas profundos y complejos, pasa por un debate nacional que en primer lugar construya ciertos principios, valores, lógicas y procedimientos propios de una cultura democrática para resolver los conflictos sociales. No hay posibilidad de plantear el problema de la seguridad en términos democráticos, si no se reconoce la existencia del conflicto social como parte de la dinámica de los grupos humanos. En función del proceso social, se deber relacionar el problema de la seguridad con la teoría del abuso de poder, y considerar que las demandas de seguridad constituyen de alguna forma, llamados al cese del abuso de poder.

El bien a defender, por la acción de seguridad del Estado, define políticamente a la propia comunidad, ya que las políticas de seguridad deben responder a la seguridad de la gente, de la sociedad como colectivo social y de las instituciones políticas que han de expresar las bases del pacto constitutivo de la comunidad política, siendo inadmisible que el interés de uno pueda desarrollarse en contraposición del interés del otro.

(*) Columnista de ContraPunto

COMENTARIOS

#1 Política de Seguridad Nacional como política de EstadoNelson Valés 08-02-2013 11:13
Lo que se ignora y no se dice de las políticas públicas es, que no hay políticas de Estado. Un pais como El Salvador, necesita un instrumento de Ley Madre, no leyecitas secundarias que sólo sirven para cumplir requisitos. Hay que hablar de la dimensión política en su escencia, necesitamos quemar todas las leyes de ese marco referencial y crear la Ley de Seguridad Nacional, ahí se simentan todas las obligaciones de todos los salvadoreños, todos, hay que estudiar más a fondo.

ContraPunto / Calle Palermo, Nro. 20. Col. Las Mercedes, El Salvador, Centroamerica Tel/Fax: (503)22230927 - 22230916

Fundado el 1 de Marzo de 2007 | Derechos Reservados, Copyright 2007-2014

Mejor desempeño con IE10+ / Firefox 20.0+

Cooperan con ContraPunto